martes, 3 de abril de 2012

Desarma los problemas

Los obstáculos casi nunca son tan grandes ni tan imponentes como te los imaginas en una primera impresión. En el preciso instante en que empiezas a trabajar en cada uno de ellos, comienzan a achicarse.

Si te quedas tan sólo contemplándolos, los desafíos podrían adoptar proporciones aparentemente infinitas e insuperables. Tan pronto como empiezas a trabajar en ellos, esos mismos desafíos se tornan súbitamente más manejables.

Simplemente dando el primer paso para resolver un problema, puedes transformar dramáticamente su naturaleza. Pasará de ser una fuerza que te está paralizando, a un sendero por el cual puedas avanzar.

A medida que vas desandando el camino a través del problema, sigues transformando su influencia negativa en valores positivos. Se convierte más y más en una oportunidad para marcar una diferencia.

La forma de desarmar un gran problema en varios problemas más pequeños es comenzando a trabajar en él con entusiasmo. Cada paso que das te acerca más al punto en el cual habrás dejado completamente atrás ese desafío tan complicado.

Los más grandes problemas pueden, a menudo, llevar a las más valiosas oportunidades. Y tu esfuerzo es lo que hará que así sea.

Gabriel Sandler

El valioso tiempo de los maduros


“Conté mis años y descubrí,
que tengo menos tiempo
para vivir de aquí en adelante,
que el que viví hasta ahora...
Me siento como aquel chico
que ganó un paquete de golosinas:
las primeras las comió con agrado,
pero, cuando percibió
que quedaban pocas,
comenzó a saborearlas profundamente.
Ya no tengo tiempo
para reuniones interminables,
donde se discuten estatutos,
normas, procedimientos
y reglamentos internos,
sabiendo que no se va a lograr nada.
Ya no tengo tiempo
para soportar absurdas personas
que, a pesar de su edad cronológica,
no han crecido.
Ya no tengo tiempo
para lidiar con mediocridades.
No quiero estar en reuniones
donde desfilan egos inflados.
No tolero a maniobreros
y ventajeros.
Me molestan los envidiosos,
que tratan de desacreditar
a los más capaces,
para apropiarse de sus lugares,
talentos y logros.
Detesto, si soy testigo,
de los defectos que genera
la lucha por un majestuoso cargo.
Las personas no discuten contenidos,
apenas los títulos.
Mi tiempo es escaso
como para discutir títulos.
Quiero la esencia,
mi alma tiene prisa....
Sin muchas golosinas en el paquete...
Quiero vivir al lado
de gente humana, muy humana.
Que sepa reír, de sus errores.
Que no se envanezca,
con sus triunfos.
Que no se considere electa,
antes de hora.
Que no huya, de sus responsabilidades.
Que defienda, la dignidad humana.
Y que desee tan sólo
andar del lado de la verdad
y la honradez.
Lo esencial es lo que hace
que la vida valga la pena.
Quiero rodearme de gente,
que sepa tocar el corazón
de las personas….
Gente a quien los golpes
duros de la vida,
le enseñó a crecer
con toques suaves en el alma.
Sí…. tengo prisa…
por vivir con la intensidad,
que sólo la madurez
puede dar.
Pretendo no desperdiciar
parte alguna de las golosinas
que me quedan…

Estoy seguro
que serán más exquisitas,
que las que hasta ahora he comido.
Mi meta es llegar al final
satisfecho y en paz
con mis seres queridos
y con mi conciencia.
Espero que la tuya sea la misma,
porque de cualquier manera
llegarás.."

Mensaje de Mario de Andrade
(Poeta, novelista, ensayista
y musicólogo brasileño)

Vivir


Es aprender a superar escollos que, en realidad, son pruebas.
Es comprender al otro con sus razones y serle útil como referencia.
Vivir es disfrutar de lo bello, lo sano y lo calmo.
Es usar con mesura la inteligencia, creando bienestar
y no polémicas estériles con nuestros allegados.
Es agradecer los gestos amables que recibimos,
retribuir con respeto el amor que está implícito
en las mil formas que nos regala la naturaleza.
Y vivir, siempre será un desafío al cambio permanente,
que nos ayuda a crecer y ser merecedores de una situación mejor.
Vivir es convertir en soles las antorchas, en mares las lagunas,
en cielos a los estrechos cuadrados que otros sólo ven .....
como ventanas...

Oscar Capobianco
Del libro "Vivencias del Alma"

lunes, 2 de abril de 2012

EL rechazo...





Amar sanamente

Un adolescente que había decidido “desprenderse amando”, le envió una carta a su novia contándole la noticia, la cual ella devolvió en una pequeña bolsa de basura vuelta añicos.
Cito a continuación un trozo de la misma: “… Si estás a mi lado, me encanta, lo disfruto, me alegra, me exalta el espíritu; pero si no estás, aunque lo resienta y me hagas falta, puedo seguir adelante. Igual puedo disfrutar de una mañana de sol, mi plato preferido sigue siendo apetecible (aunque como menos), no dejo de estudiar, mi vocación sigue en pie y mis amigos me siguen atrayendo. Es verdad que algo me falta, que hay algo de intranquilidad en mí, que te extraño, pero sigo, sigo y sigo. Me entristece, pero no me deprimo. Puedo continuar haciéndome cargo de mí mismo, pese a tu ausencia. Te amo, sabes que no te miento, pero esto no implica que no sea capaz de sobrevivir sin ti. He aprendido que el desapego es independencia y ésa es mi propuesta… No más actitudes posesivas y dominantes… Sin faltar a nuestros principios, amémonos en libertad y sin miedo a ser lo que somos…”
¿Por qué nos ofendemos si el otro no se angustia con nuestra ausencia? ¿Por qué nos desconcierta tanto que nuestra pareja no sienta celos? ¿Realmente estamos preparados para una relación no dependiente? ¿Alguna vez lo has intentado? ¿Estás dispuesto a correr el riesgo de no dominar, no poseer y aprender a perder? ¿Alguna vez te has propuesto seriamente enfrentar tus miedos y emprender la aventura de amar sin apegos, no como algo teórico sino de hecho? Si es así, habrás descubierto que no existe ninguna contradicción evidente entre ser dueño o dueña de tu propia vida y amar a la persona que está a tu lado ¿verdad? No hay incompatibilidad entre amar y amarse a uno mismo. Por el contrario, cuando ambas formas de afecto se disocian y desequilibran, aparece la enfermedad mental. Si la unión afectiva es saludable, la conciencia personal se expande y se multiplica en el acto de amar. Es decir, trasciende sin desaparecer

Walter Risso
Libro: Amar o depender

La fuerza de la voluntad

La gran diferencia entre los soñadores y los triunfadores es que estos últimos toman acción; en cambio los soñadores posponen y vuelven a posponer. Todos podemos tener control de nuestro destino, aprendiendo a controlar nuestros pensamientos, los cuales se convierten en acciones, las acciones forman hábitos y los hábitos forman nuestro destino.

Si comprendemos que el ser humano fue diseñado para triunfar, pero programado para fracasar, entenderemos que solamente con motivación, reflexión y experimentación, podrá producir un cambio permanente en su vida. Si tiene la fuerza de voluntad, aprende a automotivarse y cambia permanentemente, triunfará. Es la fuerza de voluntad, la que permite que una persona común se convierta en un ser extraordinario y sin límites.

Alex Dey

Abre la puerta

Abre la puerta, hay un mundo afuera que espera por ti.
No estés asustado, no temas, no te escondas...
Puede un problema hacer que sientas debilidad o te deje sin fuerzas pero si sigues caminando sin mirar atrás, un día sorprendido verás que aquello que te hizo daño y te quebró el alma en algún momento, cuando gires la cabeza, se habrá convertido en un punto diminuto.
Prioriza, amigo... Prioriza...
Perdemos la vida muchas veces invirtiendo nuestro tiempo en cuestiones que no son importantes.
Mira a tu alrededor...
¿Qué tienes? ¿Qué es lo más importante para ti hoy?
No es egoísmo ponerse en el primer lugar, pues si nosotros no logramos estar bien, nada lo estará.
Somos como una cascada, y nuestro caudal debe ser potente a veces, otras intermitente, y a veces lento muy lento.
Pensemos qué agua estamos vertiendo sobre todo aquello que forma parte de nuestro mundo. Si estamos contaminados, vamos a contaminar todo a nuestro paso... Si estamos cristalinos y limpios tocaremos todo y lo limpiaremos y como una cascada depositaremos los residuos en el fondo para que el tiempo poco a poco los haga desaparecer...
La cascada no pierde su tiempo en los desechos, al contrario renueva el agua, la purifica y sigue... sigue...
Si logramos en la vida llevar lo mejor de nosotros a los demás, si aprendemos a priorizar y solo nos preocupamos por lo que realmente es valioso para nosotros, si dejamos que la luz se refracte en el agua y nos muestre un arco iris nos daremos cuenta que somos los protagonistas
principales de nuestra historia y que en cada uno está la clave para vivir mejor y para regalarnos un arco iris en el alma cuando así lo deseemos.
Abre a puerta...
Si decidimos quedarnos encerrados en un problema, en un disgusto, en una pena solo veremos los desechos en el fondo y nos estaremos perdiendo la oportunidad de renovar el agua y alejarnos del dolor, de la angustia, y del resentimiento.
Abre la puerta...
Hay un mundo afuera y si no la abres nunca podrás volver a verlo y la vida es valiosa como para dejarla pasar agarrado de todo lo negativo...
Suelta y como la cascada arroja en el fondo con fuerzas todo aquello que no quieras seguir llevando contigo y sigue... sigue, pues siempre tienes una nueva oportunidad de volver a empezar... Depende de ti.

Graciela De Filippis